1. Mejora tus habilidades y experiencia

Hay una gran cantidad de material online disponible de forma gratuita, para ayudarte con el aprendizaje del diseño web. Los principales paquetes de software utilizados en la industria son Adobe Photoshop y Adobe Illustrator. Estos programas son fáciles de aprender y utilizar debido a la cantidad de recursos y tutoriales online existentes, pero se requiere mucha práctica para sacarle el máximo provecho.

El campo del diseño web está constantemente inundado por la aparición de nuevas herramientas y opciones, y es esencial saber utilizar todas ellas y ser capaz de integrar nuevas ideas en tus diseños con el fin de ser competitivos. Trabaja en la adquisición de nuevas habilidades y manténte al tanto de las últimas herramientas, para poder mejorar y conseguir proyectos cada vez más importantes.

2. Comunicación y Marketing

No sólo es necesario proporcionar a tus clientes un trabajo impecable, también es importante ser capaz de informarles de por qué tu trabajo es perfecto para sus necesidades y modelo de negocio. Seguramente, la mayoría de tus clientes no tendrán muchos conocimientos especializados sobre diseño web, por lo que debes saber comunicarte con ellos en términos simples, discutir sus requisitos y en ocasiones aconsejarles sobre el tipo de diseño que deben contratar para ajustarse a sus necesidades y presupuesto.

3. Planificación

Si vas a trabajar desde casa, la organización y planificación es esencial, ya que es fácil distraerse y empezar a ver una película en lugar de trabajar en tu proyecto. Para evitar esto, una buena idea es crear un calendario de trabajo para programar todas las tareas, o utilizar una herramienta de gestión de proyectos como BaseCamp o Asana. Trata de mantener al día la programación para que tus proyectos puedan ser entregados a tiempo, dejando así un margen para desarrollar otros proyectos, para ampliar tus conocimientos o para desarrollar nuevas habilidades. De esta forma, lograrás hacer tu negocio freelance mucho más rentable.

Otra cosa que te puede resultar muy útil, es la planificación del diseño de la página web con el uso de herramientas de prototipos para ver de forma más clara todos los detalles y características que tendrá la web. Para evitar los cambios de última hora por parte del cliente (que siempre ocurren), estas herramientas te pueden servir para mostrarle un esquema de lo que sería su web desde el principio, ahorrando así tiempo, dinero y esfuerzo para poder cumplir con el presupuesto y el plazo del proyecto.

4. Colaboraciones

El diseño web requiere una gran cantidad de habilidades diferentes, y a veces una persona no puede abarcarlas todas, o no ser experto en todos los aspectos que necesita un proyecto. El cliente puede necesitar el diseño de su marca, por lo que la colaboración con un buen diseñador gráfico será un activo muy importante. Tu cliente también puede requerir el desarrollo final de la web, que estaría fuera de la base de tu conocimiento, por lo necesitarías trabajar con un buen desarrollador para ayudarte en este tema.

La idea de colaborar no siempre es bien recibida en esta industria, pero tener contactos de “alta calidad” relacionados con tu trabajo, será clave para sellar contratos cada vez más grandes. De esta manera, le podrás ofrecer al cliente una selección más amplia de servicios, lo que se traducirá en la posibilidad de ampliar el contrato. Y no te olvides de que, si tu cuentas con un diseñador gráfico o un programador para un proyecto, ellos también contarán contigo en el futuro, ¡todo son ventajas!